Hay que seguir trabajando y traer muchos Maestros!

PARTE 1 DE 7

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DÁMARIS AVEIRO

Llegué sola a la milonga sin saber qué era. Me encontré con mucha gente, un lugar donde donde la luz era bastante tenue, en donde la gente se abrazaba, bailaba, se compartía abrazo.

De repente te encontrabas con gente muy joven, 20 años, 18, 25  bailando con una persona adulta mayor de 50 – 60 – 40. Y empecé a descubrir, de esa forma, el interés por el tango.

Sin haber tomado ni una clase, empecé a ir todos los domingos de ahí en más.

CARLOS CHAMORRO

Yo hace más de 20 años, que empecé con el tango. A los 10 años empecé con el folklore. Estudié folklore, me recibí de profesor y ya de grande a los 27 años, porque había visto en el canal “Solo Tango” – creo que ya estaba –  había visto bailarines bailar tango, entonces me gustó. Dije: bueno! tengo que aprender a bailar tango. Estaba en Neuquén Capital y un día hablé con una persona amiga y pregunté dónde podía aprender tango y fui a mi primer taller con Juan Rosas y Romina Tumini.

Carlos & Dámaris

Creo que al año y medio más o menos, se hizo una competencia de tango escenario. Y bueno gracias mi compañera, Liliana, que me dijo: vamos a presentarnos. Yo dije no! recién empezaba. Pero bueno, ella tenía muchas ganas y dije te acompaño. Yo grande, ella tenía 18 años y yo 28. Nos empezamos a preparar. Muchas cosas de ellas, poco mío, porque yo sabía poco. Lo único que tenía una postura más del floklore, no del tango, una postura bien derecho y eso ayudó un poco. Igual ensayabamos todos los días, 3 – 4 horas por día. Y tuvimos la suerte de que ganamos, ganamos el primer Campeonato de Tango Danza de Río Negro y Neuquén.

Seguí aprendiendo, empecé a viajar a Buenos Aires a tomar clases con distintos maestros.

Estamos hablando del año  ‘97 – ‘98 – ‘99

Fuí aprendiendo, pasaron un par de años y justo el taller de tango donde yo iba, en Cipolletti, se quedó sin profesor. Nos preguntaron a una chica y a mí, si queríamos dar clase hasta que consiguieramos un profesor “real”, porque yo bailaba y todo, pero no hacía mucho tiempo. Ahí empezamos a dar clases para unos chicos del colegio secundario y tratábamos de ayudar a la gente que iba al taller. No conseguimos profesor porque estaban todos ocupados y al final nos quedamos a nosotros. En el cual estuve como 3 años, sí, dos años y pico dando clases. Después ya, me quedé en Neuquén y ahí puse mi propio taller de tango.

Todo esto, siempre siguiendo yendo a Buenos Aires a tomar clases. Porque en esa época todavía los maestros no iban mucho las provincias, entonces uno tenía que viajar a Buenos Aires.

No como ahora que tenemos la suerte de poder traer algunos maestros y que la gente pueda tomar clases y perfeccionarse, no? Así que era de viajar mucho a Buenos Aires. Y bueno, y abrí mi primer taller de tango, me fue bien gracias a Dios. Dí clases con distintas maestras de ahí, de Neuquén.

Continuar con la lectura (y ver + videos) en la siguiente página 🙂



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