Disfrutar en la
complicidad del baile

ENTREVISTA: PARTE 1 DE 3

PRÓXIMAMENTE: PARTE 2

NAHUEL ARAGÓN

Familia Tanguera

Antes de conocerla a ella, tuve tango desde que nací prácticamente. Tanto mi papá como mi mamá son grandes profesores de aquí, de Carlos Paz y ellos fueron los que me enseñaron desde muy chiquito. Aparte de mí, también está mi hermana Clari, la más grande que fue la Campeona Mundial 2015 y tengo cuatro hermanitas más, Todas bailan tango y yo por supuesto también. Así que realmente es una familia tanguera.

Villa Carlos Paz

Después nos conocimos en una milonga de acá de Carlos Paz y estuvimos seis meses bailando como pareja. Después de eso nos pusimos de novios.

Ahora, actualmente, nuestros anhelos es poder tomar el tango como un recurso para poder vivir.

Si bien nosotros todavía no lo podemos lograr, porque el hecho de trabajar en tango es muy difícil acá en Argentina, en Córdoba. La idea nuestra, es meter todas las ganas y todos los deseos que tenemos para poder triunfar en esto, y llegar hasta donde se pueda.

EVELYN PONCE

De Buenos Aires a San Luis

Aprendí a bailar tango en San Luis, soy de Buenos aires, nací en Buenos Aires pero estuve viviendo varios años en San Luis. Y allá aprendí con Noelia Sorokin, con Juan Manuel Zarate, con varios profesores de allá. Con Damián Zúñiga que es de Mendoza, también me estuvo dando clases a mí.

Prácticamente, a pesar de que soy nacida en Buenos Aires, aprendí el tango en un lugar, que nada que ver al lugar en donde yo nací. Yo siempre digo, como que me corría el tango por las venas pero todavía no por los pies.

Después allá aprendí, me encantó, iba sola con quince años a bailar tango.

Me fui metiendo más y más, pero también hacía folklore, entonces como que no llegaba del todo a sentir el tango como una milonguera.

De San Luis a Córdoba

Desde que vine acá (Villa Carlos Paz, Córdoba) empecé a dar clases de folklore en una academia. Y ahí fue cuando me pidieron que para fin de año, hiciera un show de presentación donde también aplicara tango.

Entonces no conocía nada de tango acá en Carlos Paz, si había movida o no. Luego me invitaron a una milonga y el único chico joven, que estaba en esa milonga era él (Nahuel). Bueno, como es lo “único que hay” (risas) vamos a tomarlo como para que pueda ayudarme a bailar tango en la presentación. Él me dijo que sí, que no tenía problema, que le gustaba la idea. Y desde el primer momento que nos juntamos a ensayar, dijimos que queríamos juntarnos más seguido y ser una pareja de baile.

La Conexión del Abrazo

Y ahí dejé el folklore medio abandonado, porque me di cuenta que realmente el tango lo sentía. Y más con él, que al tener una pareja y trabajar juntos es otra cosa. Es otro mundo donde uno experimenta un crecimiento y experimenta esto de la conexión de un abrazo. Así también se dio la pareja de vida, desde esa conexión. Desde esa pasión por lo que a los dos nos gusta y nos mueve el alma, que es bailar tango.

NAHUEL ARAGÓN

La Final del Mundial de Tango

Sí, hoy en día, yo creo que ambos tenemos un sueño muy  concreto, muy decidido, que es justamente lo que comenté anteriormente. Este año, fue el primer año que nos decidimos y nos hemos animado a competir. Estuvimos en varias competencias, empezamos por preliminares, intermilongas y algunas competencias más en Córdoba. Y después, medio de “cara duras”, dijimos: “bueno vamos a competir en el mundial”.

Así que fuimos para allá (Buenos Aires), estuvimos ahí cerca de un mes tomando unas clases muy intensivas, los Seminarios organizados por Fernando Galera: “Tango Extremo”. Nos sirvió un montón, aprendimos un montón. De la mano de Clarisa, mi hermana, por supuesto apoyándonos en todo lo que puede. Y, realmente, fue una sorpresa muy grande para nosotros, haber llegado hasta donde lo hicimos.

Francamente, nosotros, no pensamos siquiera pasar a la semifinal. Pero las cosas se dieron y llegamos hasta la final.

Terminamos en el puesto 21 de los 50 finalistas que había. Y eso, por un lado fue una satisfacción, fue una alegría muy grande. Pero más allá de eso, fue un hecho que reforzó al 100% todas nuestras ganas de seguir con este sueño, que estamos cumpliendo de a poquito y poquito.

Yo creo que es un camino muy largo, que incluso nunca se acaba, pero es la pasión lo que nos mueve para hacer todo esto.

Evelyn y Nahuel en el Mundial

EVELYN PONCE

La Experiencia

Una semana antes de viajar a Buenos Aires, a competir en el Mundial, yo lo miraba a él, mirábamos los videos de la final, y decíamos: “no somos como para un mundial, todavía no estamos preparados como para un mundial”. Y todo el mundo nos alentó, que sí, que fuéramos, que probáramos, para tenerlo como una experiencia. Por eso lo que dice él, fuimos pasando las etapas y uno se va dando cuenta de donde está parado. Y que a veces se tira muy abajo con el crecimiento.


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