Dos almas que se unen

PARTE 2

Joana Gomes & Sebastián Jiménez

Cuando nos conocimos fue algo muy especial, porque yo ya había ido a Portugal, había estado un año antes en Portugal. Pero como te decía estaba recién empezando a conocer el mundo y el mundo del tango; y la segunda vez que fuí a Oporto, estaba como profesor invitado a un festival de Oporto.

A la primera milonga del festival que fui, entré, la vi a Joana llegar y sentarse cerca de donde yo estaba. (habla Joana) Era una milonga muy chiquita, por eso estábamos todos cerca. (sigue él) Desde ese momento entraste en mi cabeza y nunca más saliste. ( ella) Sentimos esa conexión instantánea..(él) Coincidimos en un montón de cosas, como el baile, gustos por las orquestas.

(ella) Al principio yo no era bailarina, era más bién milonguera  o bailarina social y el tenía su vida profesional.Como cuando en su quehacer diario uno dice ya hice todo y ahora qué hago, y me voy a milonguear. siempre me encantó milonguear, tenía siempre ganas de bailar y bailar pero socialmente, nunca había hecho una inscripción ni nada de eso. Muy distintos los caminos pero todo se dió así.

(él). Exacto, nos casamos y después de estar casados un año y medio, empecé a entender que mi vida, mi baile, estaban cambiando, mi forma de bailar era otra, entonces pensé que tenía que tomar otros caminos y tomé la difícil decisión de dejar de bailar con María Inés Bogado, para comenzar a buscar otra cosa, otros horizontes, otras metas, otras formas, estuve buscando otra pareja, probé con otras chicas y realmente eran muy simpáticas, como personas eran geniales.

Pero podés estar super bien  como amigos, como con Ale Tomson, o Belén también, pero el tango tiene esa característica que si no lo sentís igual, no hay esa conexión tan importante, no hay que forzarlo; Son dos almas que se unen, que se conectan y se vuelven uno solo.Si esas almas no son compatibles, hay que seguir buscando otra persona. No por la técnica, ni la forma, de vuelta son excelentes personas.

Obviamente siempre me gustó bailar con mi novia, mi esposa, mi compañera de vida. Y me dijeron muchas personas que nos veíamos muy bién bailando juntos; pero un pienza que a veces lo dicen por agradarnos y no es tan sincera o verdadera la afirmación. Hasta que me lo dijo una amiga muy sincera y frontal, que me decía lo bueno o lo malo como realmente ella lo ve, que nos veía bailar muy bién. Entonces lo tomé en serio y empecé a pensar en bailar con ella.

Yo tenía miedo porque ella tenía una amplia experiencia en su profesión y un trabajo seguro e importante que acompañaba su vocación.

Se dió el caso que me salió una oferta de un festival en París y necesitaba confirmar la pareja, entonces le propuse a ella y en realidad fue una linda experiencia.

Texto incompleto / Ver completo en el video de arriba

Entrevistador: David Escalier

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