El comienzo de nuestro viaje por el Mundo

PARTE 1

SEBASTIÁN JIMÉNEZ

Inicié mi carrera, mi historia con el tango desde muy chico, cuando tenía 10 años. Vi por primera vez una exhibición de tango en mi escuela, en un acto, y fue lo que me cautivó fue la música, el baile. Realmente, ni yo sé exactamente cómo fue, pero me atrajo desde el primer inicio.

Cuando comencé a bailar tango era el más joven del grupo, pero sentía que era muy bienvenido. Porque es como que la gente en el tango lo que quiere es compartir un momento y compartirlo de forma más amigable. Y cuando aprendés tango, como todo lleva un proceso, lleva un tiempo. No es algo rápido y eso, pienso, que también me ayudó a tener un estilo de vida bastante especial. Porque al final me di cuenta que tiene todo que ver con mi personalidad.

Club Sunderland en Villa Urquiza

Cuando comencé a bailar tango, comencé a buscar profesores, comencé a conocer gente, amigos y quise tener compañeras de tango para desarrollar mi baile y llegué justo a conocer a mí profesor Carlos Pérez, en el barrio muy conocido de Villa Urquiza.

En el Club Sunderland muy conocido también, que tenía una milonga, podemos decir una de las mejores milonga de la historia de Buenos Aires.

Muy reconocida por todos los milongueros, que todos aspirábamos a dar una exhibición en esa milonga. Lamentablemente ahora no está, siempre tengo la esperanza de que algún día va a comenzar, a volver a hacer milonga. Pero mientras tanto, hay una práctica a la cual asistimos todos los lunes y miércoles, cuando estamos acá de visita en Buenos Aires.

Pero mientras tanto, hay una práctica a la cual asistimos todos los lunes y miércoles, cuando estamos acá de visita en Buenos Aires.

Carlos Pérez y Rosa Forte

Nuestro profesor se llama Carlos Pérez y nuestra profesora es Rosa Forte. Ellos básicamente nos fundaron nuestro gusto, nuestra base, no nos dieron solamente pasos, las raíces. Nos transmitieron el amor que le tienen al tango y la pasión, también nos aconsejan como si fuésemos sus sobrinos, sus nietos. Y bueno, nosotros nos sentimos de igual manera.

Cuando iba a las milongas, en verdad podía ir a muy pocas milongas porque tenía 14 años de edad. Había comenzando a tomar clases a los 10 años, a los 4 años ya no podía aguantar más, quería ir a una milonga.

Milonga La Baldosa

Y comencé a ir a una milonga que se llama La Baldosa, que gracias a Dios aún sigue estando y espero que por muchos años más. La Baldosa está en el Barrio Flores, esta Milonga.

La Baldosa tiene mucho, mucho que ver con mi historia, porque es la primera milonga en la que di una exhibición en mi vida. Fue la primera milonga, yo ya tenía 15 años ahí y dí mi primera exhibición con mi compañerita de ese momento que se llama María Sol. Después cumplí mis 18 años compitiendo en el Metropolitano en el 2010 en la Milonga La Baldosa.

Campeonato Metropolitano 2010

Fue un momento muy importante porque ahí descubrí mi “vals” básicamente, porque en esa competencia estaba comenzando a bailar vals. La verdad no tenía mucha aspiración en el vals, lo que a mí me gustaba y me enfocaba más era en el tango. Pero bueno, en esa competencia está: tango, milonga y vals. Me enfocaba más en el tango, pero al final terminé siendo “Campeón Metropolitano de Vals” en ese año.

Mundial de Tango 2010

Después gané el Mundial de Tango 2010, que por coincidencia, después de tantos años nos dimos cuenta que Joana estaba de visita, justo esa misma semana que estaba yo disputando, la Final del Mundial de Tango 2010.

JOANA GOMES

Cuando yo empecé a bailar es justo la semana cuando Sebastián ganó el Mundial. Y yo no bailaba nada, no tenía ninguna cultura del baile. Cuando era chiquita hice ballet como todas chicas. Me gustaba salir con los amigos, pero no bailaba nada más.

La Catedral del Tango

Y cuando por casualidad yo estaba acá con unas amigas en Buenos Aires y ellas sí se iban a una clase de tango en la Catedral. En ese momento estaba ahí el Indio y otros profesores dando una clase para principiantes. Y yo tomé la clase por casualidad.

Joana Gomes & Sebastián Jiménez

Me acuerdo de agarrar una empanada, estaba con las amigas y era bueno, vamos a una clase de tango y yo dije “dale, vamos”.  Fue como “dejar fluir”, como ir con la gente y disfrutar Buenos Aires. Y yo llegué ahí, es un lugar muy especial porque tiene esa onda bien bohemia, con arte, un lugar así un poco “decadente lindo”.

Y yo me acuerdo que la gente se llevaba bien, un ambiente lindo y yo tomé la clase me enamoré del tango completamente.

No sé, como que nosotros tenemos la sensación que esa semana, fue la que de alguna forma nos conectó. Porque Sebastián se estaba haciendo Campeón del Mundo en ese momento y empezando su viaje por el mundo y yo justo en ese momento estaba empezando a bailar.

Continuar con la lectura en la siguiente página 🙂



LA DIFUSIÓN DEPENDE SÓLO DE VOS
Compartir con Amigos:

Páginas: 1 2